
Una colonia de hormigas funciona porque todos sus miembros trabajan en la misma tarea: abastecer, proteger y mantener la colonia. Nadie tiene que explicarlo de nuevo cada mañana: está integrado en el sistema.
En las empresas, el «para qué» rara vez es tan claro. Entonces hay mucha actividad pero poca dirección: los equipos optimizan su propia parcela, las prioridades cambian y cada decisión requiere consultas.
Qué aporta un buen propósito
- Responde en una frase para qué existe tu empresa, más allá de la facturación.
- Ayuda a decidir: ¿encaja o no?
- Es lo bastante concreto como para comprobarlo en el día a día.
Cómo llegar a él
Pregunta a tu equipo: «¿Qué faltaría si no existiéramos?». Reúne las respuestas, busca lo común y conviértelo en una frase. Pruébala con tres decisiones reales de las últimas semanas: ¿habría ayudado?
Tu próximo paso
Escribe hoy un borrador de tu propósito y pide a dos compañeros que lo comenten. El primero de los siete pasos trata justamente de esto: aclarar la visión.


